Larry Harlow, el judío maravillo

REVISTA MAESTRA VIDA

Larry Harlow nació en Brooklyn, Nueva York en marzo de 1939 y falleció a los 82 años este viernes 20 de agosto en la misma ciudad. En su extensa carrera está condensada la historia de la salsa como género musical, pero también como producto comercial, al jugar distintos roles en el desarrollo del concepto que llegó a nosotros como parte de una expresión cultural de alcance planetario, pero espacialmente identificada con el continente latinoamericano.

Su gusto e interés por la música latina venía impulsado por la relación que se daba en los barrios populares neoyorkinos alrededor de la década de 1950, en la que en cualquier esquina se topaban descendientes irlandeses, italianos, latinos o judíos en un juego de mezclas iban sumando y restando sonidos, variaciones de estilos, aprendizajes de ritmos familiares que dieron la posibilidad, ya entrando a la década de 1960 para que dos personajes inquietos y talentosos, también del barrio, Johnny Pacheco y Jerry Masucci, sacaran de la licuadora esos lenguajes y crearan, bajo el alero de Fania Records, la SALSA, un condimento sabroso que acompañaba las vida misma de esos habitantes del vecindario.

Es ahí donde engancha el “judío maravilloso”, un virtuoso del teclado, arreglista y compositor con formación jazzística y gusto por el latínjazz, de moda en aquel momento, que además como designio de su milenaria cultura fue organizador y productor de su propio emprendimiento musical, la “Orquesta de Larry Harlow”. Ya iniciado los setenta es fichada por Fania para la publicación de un primer disco llamado simplemente “Salsa” y que fue grabado en noviembre de 1973 y lanzado al año siguiente.

En la década del cincuenta su padre músico le envió a perfeccionar el natural talento a la cuna de son Cuba, y en esa pasantía que duró varios años se nutrió del son montuno, especialmente del eximio compositor e intérprete cubano Arsenio Rodríguez –autor de cuatro de las ocho canciones que acompañó ese primer disco bajo el alero de Fania.

De los mayores éxitos de la banda de Harlow está justamente “La cartera”, un tema esencial del playlist de cualquier amante de la salsa dura, que junto con “El paso de encarnación” del también flautista y compositor cubano Richard Egües son parte de la programación esencial en una rumba en Maestra Vida.

Si en estas noches de frío existieran rumbas, es muy probable que la programación de las canciones de Larry Harlow serían el homenaje que merece este grande del ritmo sincopado.

Quedamos pendientes y atentos para el regreso…

NOTA: Disco “Salsa” de Fania Records del año 1974.

Bass: Edward Rivera

Bata: Gene Golden, Milton Cardona

Bongos, Güiro, Timbales [Paila]: Pablo Rosario

Coro: Marcelino Guerra

Productor: Jerry Masucci

Fliscorno, Flauta, Trompeta: Charlie Miller

Flauta: Johnny Pacheco

Guitarra: Harry Viggiano

Maracas: Junior González

Percusión [Tumbadora]: Anthony “Tony” Jiménez

Piano, productor: Larry Harlow

Timbales: Edwin Colon

Trombón: Reinaldo Jorge

Violín: Lewis Kahn

Trompeta: Ralph Castrella, Ray Maldonado

Voz: Junior González

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